“La riqueza del estudiante de doctorado está en el compromiso”

Carlos Mendoza, estudiante de Doctorado en Ciencias Ambientales con mención en Sistemas Acuáticos Continentales:

“La riqueza del estudiante de doctorado está en el compromiso”

El actual Coordinador de Proyectos de Conservación y Recursos Hídricos para la Fundación Mar Adentro y estudiante de doctorado en la UdeC, nos comenta en una entrevista para la Dirección de Postgrado cómo se ha desarrollado en su carrera y cuáles han sido sus opciones para financiar sus estudios. Además, nos conversa sobre  su  desarrollo profesional y académico en el campo laboral.

Carlos Mendoza actualmente es coordinador de Proyectos de Conservación y Recursos Hídricos para la Fundación Mar Adentro, lugar en el que trabaja temas sobre hidrología de la nieve, glaciología y conservación, sin embargo se ha desarrollado en distintas áreas profesionales, que van desde la universitaria a la pública. Durante el tiempo que ha trabajado, no ha perdido el contacto con la universidad, ya que también compatibiliza su trabajo con sus estudios en el Doctorado en Ciencias Ambientales con mención en Sistemas Acuáticos Continentales, programa que considera lo ha ayudado enormemente en su desarrollo profesional: “Gracias al doctorado gané mucha experiencia trabajando fuera del país y he aprendido sobre la realidad de otras universidades. Dentro de mi experiencia laboral, puedo contar que he trabajado en el centro de investigación de La Serena CEAZA, Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, trabajando en temas de Hidrología y glaciales en la parte alta de la cuenca. Además viví en Canadá un tiempo trabajando con mi profesor de doctorado”.

El camino que ha hecho en lo profesional está fuertemente ligado a su quehacer académico, el que a diferencia de otros estudiantes de postgrado, no ha sido financiado por becas del estado, sino que por otras alternativas internacionales.

“Nunca gané una beca chilena para hacer el doctorado y ese escenario en un principio era negativo, pero luego lo vi como algo bueno en el sentido de que busqué otras opciones, y me di cuenta que si quería hacer algo debía aprender más y tenía que buscar. Navegué por internet y postulé a muchas otras alternativas, y de todas esas becas me gané dos. Una era de la Comunidad Europea, la beca Erasmus, con la que viajé a Suecia, y después gané una beca del Gobierno de Canadá que se llama Elap (Emerging Leaders in the Americas Program)”, señaló el estudiante de doctorado.

Si  bien Carlos no ganó  una beca del estado, el siguió buscando otras posibilidades hasta encontrar una, situación que no siempre se da entre los profesionales interesados en continuar estudios de postgrado, ya que no son muchos los que prefieren desistir cuando no son financiados por algún programa en específico: “Frente el escenario de que no ganar una beca, lo primero que hace la gente es irse, ya que cuando tienes familia u otras responsabilidades estás obligado a responder y eso va más allá de los sueños de realizar un postgrado o publicar en un tema que te apasiona”.

Dentro de esto, el profesional señala que en su caso coincidieron muchas cosas para que pudiera seguir perfeccionándose, sin embargo sabe que son muchos los investigadores que declinan sus deseos de seguir en el postgrado cuando no son financiados por el estado.   “Frente al escenario de no ganar una beca lo primero que hacen muchos es irse del programa, porque finalmente ya eres profesional y cuando tienes familia y otras responsabilidades, estas obligado a responder a fin de mes, y muchas veces eso va más allá de los sueños de estudiar un doctorado o publicar en un tema que te apasione”, indicó Mendoza.

Si bien el doctorando ya contaba con el financiamiento necesario para seguir sus estudios,  conoció la Red Doctoral, que estaba recién llegando a la universidad cuando él comenzaba sus estudios de doctorado: “El grupo REDOC y la Facultad de Ciencias Ambientales de la universidad tienen un perfil que presta mucha asistencia técnica, y pensé  que yo podría trabajar con ellos en algún proyecto relacionado a lo que quería investigar. Además,  el grupo de trabajo se conformaba por personas que veían la ciencia como un sistema para buscar los medios donde desarrollarse, no siendo algo puramente científico, ya que esto era más relacionado a la gestión y al trabajo”.

El profesional señala que tanto el aula como el trabajo en áreas externas son tipos de aprendizaje, pero el último obliga a los investigadores a salir de la zona de confort y enfrentarse a nuevos desafíos. En su caso, estos desafíos se dieron más notoriamente cuando comenzó a desempeñarse en su trabajo actual: “Cuando me contactaron de la fundación me dijeron que tenían todo para hacer conservación de recursos naturales, generar desarrollo de las cuencas higrológicas, pero que no sabían como hacerlo. A través de las redes de la universidad dieron con mi perfil y me platearon este nuevo escenario, en el que no me piden redactar paper  con lo que pueda descubrir dentro del parque natural que tienen como fundación, sino que me piden ayuda en la gestión y proponer temas de ciencia para desarrollar dentro de este contexto”.

El actual coordinador también se refirió al caso de los investigadores que realizan postgrados en el extranjero, pero que al regresar al país no consiguen un trabajo acorde a sus expectativas, ni a su nivel de estudios: “En Chile a veces tenemos la idea de que todo lo que viene del extranjero es bueno, y a veces esto no está totalmente en lo cierto, ya que en otros lugares hay líneas de trabajo que están mucho más adelante a las que trabajamos actualmente como país”.

Sin embargo, el también llegó a esta conclusión gracias a la experiencia ganada a través del tiempo que vivió en el extranjero. “Antes de hacer el doctorado también viví fuera de Chile y estuve en Estados Unidos trabajando. Conocí cómo funcionaban las universidades y me di cuenta de muchas cosas, por ejemplo,  allá estaban desarrollando modelos matemáticos específicos para  temas que en nuestro país aún no hemos llegado y me di cuenta que la idea principal, si se quiere trabajar en el país, es conectarse a los temas que se están desarrollando en Chile y en la región, y estar consciente de la realidad del país”, indicó el doctorando.

A pesar de esto, y sea cual sea la situación, el profesional destaca que realizar un doctorado es siempre buen visto por las empresas, que buscan compromiso en los desafíos del mundo laboral: “Un profesor en Estados Unidos me planteó que no es importante terminar un doctorado sólo por terminarlo, sino que es importante porque demuestras que eres capaz de comprometerte en algo que tiene una alta exigencia de principio a fin, y dentro de una empresa siempre quieren contratar a alguien que tenga un alto compromiso, la riqueza del estudiante de doctorado está en el compromiso, más allá sus temas de investigación y eso es traspasa en los trabajos”.

Frente a las contantes noticias sobre el escaso campo laboral académico y para los investigadores, Carlos Mendoza llama a atreverse y buscar opciones más allá de las tradicionales al momento de buscar un área en la cual seguir desarrollándose como investigador. “Hacer un postgrado siempre es una gran oportunidad y también un enorme desafío, y es algo muy valioso, ya que cuando uno trabaja al mismo tiempo cuesta encontrar el tiempo para sentarse a escribir. Además, la formación nos permite ver el mundo de otro manera, pero tenemos que ser lo suficientemente capaces de ver por donde seguir, ya que hay muchas opciones fuera de la universidad y más allá de los laboratorios y muchos están esperando a gente con el conocimiento que se gana desarrollando un postgrado”, destacó finalmente el actual doctorando.