Estudiante de Doctorado en Ciencias de la Ingeniería publica en ACS NANO

Nueva publicación en revista científica

Estudiante de Doctorado en Ciencias de la Ingeniería publica en ACS NANO

El estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química, Elton Oyarzúa, publicó en la prestigiosa revista ACS Nano, cuyo factor de impacto es de 14 dentro de las publicaciones indexadas del Institute for Scientific Information.

Elton Oyarzúa, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química e integrante del grupo de Nanofluídica del docente Dr.Harvey Zambrano, publicó un artículo en una de las revistas con mayor prestigio en Nanotecnología, ACS Nano, que tiene un factor de impacto de número 14 dentro de las publicaciones indexadas ISI.­­

Sobre esta publicación Elton Oyazúa señala que se trata sobre transportar fluídos pero en una escala mucho más pequeña de lo acostumbrada, la nanoescala. “Esta publicación estudia un mecanismo de transporte de fluidos en la nanoescala. Haciendo el análogo en una escala más grande, uno utiliza cañerías para transportar fluidos, para eso la ingeniería se ha encargado de crear grandes artefactos e industrias que transporten distintos líquidos o gases y que después permite el procesamiento de estos. Hoy en día con la miniaturización de la escala, por ejemplo en los laboratorios en un chip (Lab-On-a-Chip), que son artefactos del tamaño de un chip de computadora en los que se permitirá  diagnosticar algunas enfermedades, funcionan de manera que por un lado el liquido entra, y luego va a una zona de procesamiento y análisis, otra de extracción de datos  y otra de entrega de datos, todo eso dentro de un simple chip. Lo complejo de transportar fluido en la nanoescala es que, a diferencia de la macro escala, los mecanismo conocidos como una bomba por ejemplo, o un pistón que empuja se pierden,  y hace que la forma de poder transportar fluidos se vean disminuidas”, comento el candidato a Doctor.

Sobre esta complejidad para transportar fluidos en la nanoescala, Oyarzua explicó que “un nanocanal tiene un tamaño nanométrico y es mil veces más pequeño que el diámetro de un cabello, si tomas uno e intentas empujar un fluido por él, ya sea por una bomba o soplando, te das cuenta que no es posible. Uno de los caminos que se quiere estudiar para lograr esto es transportar fluido en un nanocanal pero con dos temperaturas distintas, una temperatura alta por la entrada y otra baja por la salida, y  evaluar los escenarios donde se lograría transportar fluidos al interior de estos sistemas. Hasta el día hoy, esto no se ha demostrado experimentalmente y existen pocas teorías acerca de cuál es la forma de transportar fluidos simplemente con diferencias de temperatura. Imaginárselo puede ser fácil, pero en la realidad es más complejo, ese fue el desafío de mi proyecto”.

Acerca del desarrollo de este desafío Elton comenta que fue muy complejo, sobre todo porque tras muchas pruebas no lograban los resultados que esperaban: “Este proyecto doctoral lo desarrollé con la supervisión de Harvey y fue súper difícil porque creamos un montón de configuraciones, por ejemplo, entremedio cambiamos el área transversal de los tubos y teníamos diámetros de distintas medidas en un tubo, colocamos cápsulas microscópicas al interior e intentamos un montón de formas que no resultaron. El año fue súper difícil, porque teníamos muchas configuraciones, aprendimos un montón, pero no se estaba moviendo el fluido, seguíamos con ese problema”.

Sin embargo y luego de muchos intentos, los investigadores lograron de a poco tener mejores resultados, que también conversaron con colegas en distintas conferencias internacionales. “En un momento, llegó un punto de que entre todos estos intentos computacionales, había un caso en el que raramente se estaba moviendo flujo y se estaba registrando un movimiento del fluido. Luego, gracias a la financiación de un Fondecyt que tenía Harvey, presentamos dos veces este concepto en dos conferencias, una el 2015 y otra el 2016, que sirvió como feedback con varios académicos que nos dieron distintas recomendaciones”.

“Finalmente, lo que logramos fue que los nanotubos de carbono, que es la cañería que nosotros utilizamos, oscile gracias a la aplicación de estas dos temperaturas, y las diferentes oscilaciones del tubo hacen que se empuje el fluido en su interior”, señaló el investigador sobre los resultados de este trabajo.

Fueron dos años de dedicación completa para publicar esta investigación en ACS Nano, journal que se dedica a los avances nanotecnológicos en la American Chemical Society, la cual la constituye como una vitrina al mundo de lo que se realiza en nanotecnología. “Cuando entramos al Doctorado, Harvey nos comentaba  la importancia de las revistas de alto impacto y del gran desafío que es publicar en ellas. Uno de nuestros colaboradores que es Constantine Megaridis propuso que lo enviemos a ACS Nano, ya que teníamos un buen concepto y una buena idea. La revisión por parte de la revista fue muy dura, cada concepto hay que respaldarlo, hacer muchas pruebas adicionales y fundamentar cada uno de los conceptos que estamos utilizando”, comentó el candidato a Doctor sobre el proceso de publicación en esta  revista.

Elton Oyarzúa, recalcó la importancia de que la UdeC se haga conocida a través de publicaciones de este tipo en revistas de alto prestigio internacional. “Es importante porque da visibilidad, es típico que cuando uno investiga y estudia lo primero que hace es ver el título de las publicaciones y lo segundo es ver los autores y sus universidades. Se debe hacer un esfuerzo de todos, alumnos, académicos y administración para que esto suceda más seguido, que no sea singular, para que al final el nombre de la Universidad de Concepción se vea más seguido en estas revistas. Estoy contento por un lado, por el equipo de trabajo, pero también deja este desafío de que la UdeC tiene que aspirar e invertir más en esto, para que las publicaciones de este tipo se repitan muchas veces”, destacó el alumno.